Capítulo 70

Golpeé con fuerza varias veces, pero no hubo respuesta.

Saqué de un tirón la llave de repuesto del cajón y volví a toda prisa. La llave se deslizó en la cerradura. Un giro rápido, clic, y la puerta se abrió.

En cuanto la vi, mi lobo se inquietó, frenético, como si quisiera desgarrarme el pecho y t...

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