Capítulo 74

Me quedé mirándome en el espejo. Las marcas destacaban con claridad.

Abrí el grifo, junté agua con las manos y me la eché en la cara. La rabia me hacía temblar las manos.

Así que ya no podía cubrirlo.

Al final, aun así, perdí terreno.

Encontré una bufanda de seda y me la enrollé bien arriba alre...

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