Capítulo 30 Corazón de melón

PATRICIA

Al día siguiente estaba en la oficina escribiendo y enviando correos electrónicos. Haciendo lo que me habían dicho que hiciera, como de costumbre. Suspiré y me froté las sienes, tenía un dolor de cabeza terrible.

Oí sonar mi teléfono y gemí.

—Hola, le habla Patricia, ¿en qué puedo ayudar...

Inicia sesión y continúa leyendo