Capítulo 36 El arte de la ejecución financiera

A las ocho de la mañana, el piso de remates de la Bolsa de Ginebra era un hervidero de corredores gritando órdenes de compra y venta. En la suite ejecutiva del último piso del edificio interbancario, Matteo y yo observábamos las pantallas gigantes que registraban el valor de las acciones de Bio-...

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