Capítulo 51 Cadenas en la fortaleza de Aspromonte

La duda en mis ojos fue mi sentencia.

Stefano Vancini no esperó a que la bruma de mi amnesia se despejara. Al ver que mi arma apuntaba hacia su pecho y no hacia la cabeza de Matteo, su rostro se transformó en una máscara de rabia y traición.

—Siempre supuse que el condicionamiento no duraría m...

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