Capítulo 10 10

―Entonces no lo llames accidente.

Adrián dejó de sonreír.

Yo también.

El aire de la noche seguía frío, pero su mano continuaba en mi cintura y mi espalda contra la pared exterior del restaurante.

Había una diferencia importante entre besar a alguien por impulso y mirarlo después sabiendo perfectamen...

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