Capítulo XIII: Ryoko y Tetsu

—¿Por qué llegaste tan temprano, cariño? —me saludó Mamita cuando llegué a casa. Me abrazó y me besó en la cabeza, como siempre lo hace.

—¿Ya terminaron tus clases? ¿O no te sientes bien? —me preguntó una cosa tras otra.

No pude hablar de inmediato porque estaba nerviosa sobre cómo reaccionaría si...

Inicia sesión y continúa leyendo