Capítulo VII: Las élites

Nuestra conversación continuó hasta que nuestros compañeros de clase comenzaron a llegar, seguidos por el profesor Hipólito.

Miré mi reloj de pulsera y eran exactamente las ocho de la mañana. Estábamos tan absortos en la conversación que ya no nos dimos cuenta del tiempo. Uno a uno me saludaron con...

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