Capítulo 51

–¡No voy a ir! –reí. 

–Si lo harás. 

–¡Aleks! No puedes hacer eso. 

–Deja de quejarte y ven conmigo. 

Intento abrazarme, pero retrocedí corriendo hasta la habitación de su departamento, fue más rápido y me tomó por la cintura. 

–¡No! ¡Aleks! ¡Hace frío!

Me arrastró hacía la cama mientras reímos. 

–A...

Inicia sesión y continúa leyendo