BOTONES CEREZA

Liz

La sala de juntas estaba a reventar. El aire olía a café caro y a ambición.

Adriana presidía la mesa con una elegancia que imponía respeto. Arath estaba a su derecha, observando todo con su habitual calma analítica.

La consultoría ya no era aquel proyecto pequeño; ese día, con la entrega...

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