EL COLOR DE LA TENSIÓN

Richard

Caminar por las calles de Toluca ya no se sentía igual.

Antes, cada paso era una reafirmación de mi estatus en Almazán y Asociados. Ahora, era el andar de un hombre que cargaba su propio destino en un maletín desgastado.

Erigir mi propio bufete estaba siendo un calvario de trámites, depós...

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