Capítulo 12 Odiarte lo suficiente.

El corazón de Mariana latió desbocado.

—Soy huérfana. El sistema perdió mis papeles. Eso pasa.

—Ya veremos —susurró él, volviendo a su posición original—. Mientras tanto, te tendré donde pueda verte. En mi archivo. Clasificando mis secretos. Quién sabe... quizás encuentres alguno tuyo.

El auto se de...

Inicia sesión y continúa leyendo