Capítulo 15 ¡Tú eres mi vida!

Pero Mariana no lo escuchaba. Estaba perdida en su trauma.

—¡No! —gritó ella, sacudiéndose en sus brazos, golpeando su pecho con puños débiles—. ¡El fuego! ¡Sálvala a ella!

Esa frase. «Sálvala a ella». Esas tres palabras atravesaron la mente de Damián como una bala, rompiendo la barrera de conten...

Inicia sesión y continúa leyendo