Capítulo 30 Buena chica.

Nico bajó los escalones del porche de dos en dos, ignorando la lluvia que el viento le lanzaba a la cara.

—¡Mariana!

Llegó hasta ella antes de que Mariana pudiera dar tres pasos hacia la entrada. La envolvió en un abrazo desesperado, apretándola contra su pecho empapado.

Mariana se quedó rígida.

Sus...

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