Capítulo 35 Un grito de terror.

Mariana se quedó paralizada.

Verlo así, arrastrándose a sus pies, reducido a un despojo emocional, fue peor que cualquier golpe.

Se sintió un monstruo.

Ella y Damián lo habían convertido en esto. Damián con su frialdad de años, y ella con su mentira actual.

—Nico, no digas eso... tu papá te quiere.....

Inicia sesión y continúa leyendo