Capítulo 36 Damián no era de piedra.

Mariana vio cómo la piel blanca se abría. Por una fracción de segundo, solo hubo una línea roja. Luego, la sangre brotó. Salió a borbotones, oscura y espesa, manchando la alfombra beige, goteando sobre los zapatos de Nico.

El grito que emitió Mariana desgarró su garganta. Fue un alarido de horror pu...

Inicia sesión y continúa leyendo