Capítulo 37 Sangre en las manos.

El sonido de las sirenas no se parecía al de los truenos. Los truenos eran naturales, caóticos, poderosos. Las sirenas eran artificiales, histéricas, un aullido mecánico que anunciaba que el mundo humano se había roto.

Mariana no recordaba cómo habían bajado las escaleras. No recordaba quién había a...

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