Capítulo 8 Sonámbula en la guarida.

La oscuridad en la mansión Rostov no era pacífica; era pesada, densa, como si las paredes de piedra respiraran el mismo aire gélido que sus habitantes.

Eran las tres de la madrugada. La lluvia había dejado de golpear los cristales, dejando tras de sí un silencio absoluto que zumbaba en los oídos de ...

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