Capítulo 105 CONOCIENDO A LA MADRE DE ALANA

SEBASTIÁN

El rugido de las hélices del helicóptero todavía resonaba en mis oídos cuando atravesé las puertas de cristal de la clínica privada de Niza. La lluvia torrencial de la Costa Azul me había empapado el abrigo, pero la fiebre de la obsesión me mantenía ardiendo por dentro.

Un reflej...

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