Presa y depredador

Mayilla.

Mi mirada se abrió de horror, mientras las palabras del Príncipe Tegan resonaban en mi cabeza, y al instante, por reflejo, mi mano que lo sostenía dejó su lado.

—¿Qué... tu...?— Mis palabras se volvieron incoherentes, mientras el Príncipe Tegan continuaba agitándose incómodamente y yo...

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