¿Me conoces?

—¡Levántate!— Mi cuerpo se levantó instantáneamente al escuchar la voz, mientras mis piernas retrocedían por sí solas de miedo al ver al guardia vampiro que entraba para llevarse a otro de mis compañeros de celda. Un acto que practicaban desde hacía cinco días, ya que nos elegían uno tras otro. No s...

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