Capítulo 32 Almas gemelas

—Entonces, ¿realmente no vas a usar tus juguetes conmigo?

—Sé una buena chica y tal vez lo logre.

—Soy una buena chica —dijo y se apretó contra mi cuerpo, empujándome hacia la cama y poniendo su peso sobre mí—. Soy, y siempre seré, una buena chica para ti, papi.

—Esa es mi muñeca. —Nuestras caras es...

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