Capítulo 49 49

ALMA

—Porque si llega el día noventa mientras estás en Córdoba, Nicolás, necesito saber si vas a volver a Madrid para divorciarte de mí.

Nico no apartó la mirada.

—Sí.

Una palabra.

Limpia.

Sin refugio.

Me incorporé del todo y sujeté la sábana contra mi pecho.

—¿Aunque tengas la obra parada?

—Sí...

Inicia sesión y continúa leyendo