Capítulo 82 82

NICO

—Si pasado mañana no tocas mi puerta, no significará que dejé de esperarte.

Alma no respondió.

Solo se acercó más.

Dormimos poco.

A las siete y veinte seguíamos despiertos.

A las siete y treinta Alma se levantó.

Ninguno dijo que era el día noventa.

No hacía falta.

La escuché ducharse mient...

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