El zumbido

El café todavía estaba tibio entre sus manos cuando el pájaro voló contra la ventana de la cocina.

No fuerte. No el golpe horrible de un pájaro que no había visto el vidrio en absoluto y al que luego habría que enterrar en silencio bajo el romero junto al escalón de atrás. Fue un sonido más suave, d...

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