Capítulo 148: El vanidoso

Laura abrió la boca y habló con más nerviosismo.

—Le pedí a un amigo que me lo comprara en el extranjero.

—¿Acaso los autógrafos de Victoria son artículos tan baratos —insistió Isabella— que cualquiera puede pedirle a alguien que los compre así sin más?

Si de verdad fuera tan sencillo, para empeza...

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