Capítulo 17 17. Mi padre es lo mejor del mundo mundial

ROMINA

Sólo quería llegar a mi casa, no era mucho pedir. Sentía que el taxista iba en modo caracol, y todos los semáforos iban en rojo en cada puta calle, me palpitaban la sien de lo mal que me había salido esta noche.

Que él fuera el hombre de la discoteca ya era una cosa, pero que también fuera ...

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