Capítulo 35 34

Sam

Mis manos presionaban el volante con fuerza. No sé si por rabia, pero sí de impotencia, de dolor. ¿Para qué mentir? ¿Para qué negarme a mí mismo lo que sentía por ella? Odiaba esta sensación en el medio de mi pecho, esa falta de aire al verla, esa estúpida sonrisa que se me formaba al verla son...

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