Capítulo 24

Adeline

Al instante, el Alfa Jaxon encendió el interruptor de la luz mientras seguía sentado en la silla que yo había arrinconado en una esquina de mi habitación. Su mirada mortal continuaba fija en mí y sus ojos dorados y resplandecientes ahora se estaban volviendo de un negro sólido; me quedé par...

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