Desesperación

La oscuridad era absoluta. Fría, húmeda y pesada. Me oprimía, asfixiante, un peso físico que me robaba el aire de los pulmones. Todo mi ser dolía, cada hueso antiguo gritaba en protesta por el impacto. Estaba tendido en un suelo rugoso de piedra, el hedor del aire viciado, la descomposición y la des...

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