Capítulo 122

Lo primero que Gabriel notó cuando la puerta se abrió fueron las mejillas encendidas de Leonica, luego su camiseta informal, con un borde deslizándose por un lado de su hombro y dejando al descubierto más piel de la que él estaba acostumbrado a ver, y, finalmente.

Pero por tentador que fuera quedar...

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