Capítulo 40 CAPÍTULO 40: UN ASIENTO PARA LA EX

ÁLVARO

—Dilo otra vez.

Renata mantuvo un dedo sobre mi boca.

—No.

—Acabas de devolverme el puesto de novio. Necesito confirmar que no fue un efecto secundario de la tinta.

—La tinta es temporal. Tu puesto está a prueba.

—Eso sigue siendo un ascenso.

Tomé su muñeca y besé el centro de la palma.

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