Capítulo 41 LA ÚLTIMA MUJER QUE LO ESPERÓ

RENATA

—Puedes viajar con nosotros.

Respondí antes de que Álvaro abriera la boca. Él giró hacia mí.

—¿Segura?

—Hay un asiento libre. No voy a obligarla a caminar hasta Lisboa para demostrar confianza.

Laura ajustó la correa de su mochila.

—También acepto trenes, autobuses y vehículos que no inc...

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