Capítulo 49 EL RAMO Y LA PROPUESTA

RENATA

—Entonces regresa.

Álvaro levantó dos dedos en una promesa silenciosa y desapareció detrás del control de seguridad.

No lloré.

Conduje hasta la casa insultando a tres motociclistas, un tranvía y al diseñador que había colocado tantos sentidos únicos en una misma ciudad. Cuando entré, Lol...

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