Capítulo 55 LA MUJER QUE LO VIO QUEDARSE

RENATA

—La razón lleva puesta mi camisa y yo sigo desnudo, madre. Puedes dejar de investigarla desde la puerta.

Clara miró por encima de mi hombro. Álvaro apareció en el pasillo con unos pantalones mal abrochados y ninguna preocupación por cubrirse el pecho.

—Te enseñé a recibir visitas vestido...

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