Capítulo 61 CUARENTA Y DOS NOCHES

RENATA

—Álvaro no va a elegir nada esta noche.

Darío me miró como si acabara de entrar en su bar para confiscarle las botellas.

—Con todo respeto, mediadora, no te pedí que hablaras por él.

—Y acabas de exigirle una respuesta antes de mañana. Está cansado, tú estás desesperado y yo todavía llev...

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