Capítulo 8 8

―Entonces vas a esperar.

Sandro no apartó la mirada.

―Puedo hacerlo.

―No pareces convencido.

―Estoy convencido de esperar. Lo que no sé es cuánto voy a disfrutarlo.

―Ese ya no es mi problema.

―Acabas de convertirlo exactamente en tu problema.

Lo miré durante un segundo más de lo prudente.

―Cuando yo...

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