Capítulo 38: Cuando los mundos chocan

El disparo fue como un eco que resonaba eternamente en mi oído. A mi izquierda, podía escuchar a alguien gritando mi nombre, pero frente a mí, el cuerpo de Nathan cayó hacia adelante y me derribó. Fue la colisión de nuestros cuerpos lo que me despertó de ese momento horrorizante y congelado, y cuand...

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