Capítulo 39 — Eres un mafioso peligroso y cruel.

Cuando abrí los ojos, no había parte de mi cuerpo que no me doliera.

Joder...

¡Soy una maldita pervertida!

Los recuerdos de la madrugada me golpearon y me hicieron sentar de golpe.

No sabía por qué estaba siendo tan paranoica, pero hasta ahora era que esos pensamientos negativos me atacaban.

¿Y...

Inicia sesión y continúa leyendo