Capítulo 41 — ¡Habría preferido que ese mal nacido te matara!

—¿En qué piensas tanto? —me preguntó Robinson cuando se cansó del silencio que había en el comedor.

Mi estado de ánimo había cambiado drásticamente en cuanto llegamos a Keystone, al recordar que debía buscar la forma de comunicarme con mis padres.

¿Cómo mierda haré eso?

¿Cómo les diré todo lo que...

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