Capítulo 42 — Aurora se queda.

—¿Aurora? —preguntó Robinson con voz ronca al verme entrar a su estudio, cerrar la puerta y desnudarme frente a él.

No soportaba un segundo más de esto.

Lo necesitaba demasiado.

—Cállate —murmuré, rodeando el escritorio a paso veloz—. No quiero hablar.

Aún podía escuchar las palabras crueles de ...

Inicia sesión y continúa leyendo