Capítulo 49 — Tus últimas palabras.

[Robinson]

El sonido de los gritos de Aurora resonaba por las paredes con una fuerza que me ponía la piel de gallina.

Cada gemido y cada lamento eran como balas que me perforaban el alma.

Odiaba verla sufrir, ver su rostro sudado y rojo por el dolor y el esfuerzo.

Pero no podíamos hacer ...

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