Capítulo 73 — Mis genes no hicieron nada...

Dos semanas pasaron volando y con una calma absoluta.

El sol estaba en su punto. Era un día precioso y yo recibía con gusto el vaso de limonada fresca que me habían ofrecido las mucamas, pero los invitados frente a mí parecían más interesados en mirar alrededor.

Como si esperaran que un escuadrón ...

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