Capítulo 82 — No hagas ninguna locura, Aurora.

—¿Y hoy también irás a casa de tu prima? —me preguntó Robinson, en un horrible intento de sonar casual mientras desayunábamos en silencio.

Los días habían pasado con relativa normalidad y mis visitas a casa de Val eran más que constantes ahora.

Para Robinson, aquello era una señal de mejora. Ahora...

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