Capítulo 42 Ese hombre

Sebastián se quedó en la puerta, observando a Rachel moverse con una eficiencia silenciosa. Ella extendía las sábanas, alisaba las cobijas, doblaba la ropa en pilas ordenadas y colocaba los juguetes de Arthur exactamente donde debían estar. Cada movimiento era preciso, practicado —casi ritualístico....

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