10. ¡Sin arrepentimientos!

Alpha Callum dejó la granja y se fue a casa mediante teletransportación. Cuando llegó a su mansión, se dirigió directamente a su oficina. Su Beta ya estaba allí revisando su agenda en su libreta.

—Buenos días, Alpha —saludó Beta Amir.

—Buenos días —respondió Alpha Callum, sentándose en la silla—. ...

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