96. El secreto de la casa

Una profunda arruga apareció en el rostro de Clarice.

—¿Eh? ¿De qué estás hablando? No te entiendo —dijo, confundida.

Demetria sonrió.

—Después de buscar a alguien para reemplazarme, finalmente encontré a alguien digno de mi poder. Ahora estoy dispuesta a dártelo, pero con varias condiciones...

...

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