6- La inmensidad de tu voz

Sebastián miraba en silencio la pantalla de su computadora, donde se mostraba un video en blanco y negro, revelando al ladrón de su billetera, o más bien ladrona, porque la persona no era otra que su secretaria, ¡a quien había contratado para el mejor trabajo! No podía creerlo, había sido bueno con ...

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