Capítulo 49 El alma al diablo

Helena siguió por detrás a su ex jefe, pensando por dentro en qué estaba pensando para aceptar todo lo que le decía el hombre.

Pero es que su voz tan grave y segura, y esos ojos negros tan profundos la hacían titubear como nadie.

La pelirroja entró a la cocina, era tan grande como su ex departamen...

Inicia sesión y continúa leyendo