Capítulo 14 EL REGRESO DE LA DAMISELA.

Marta me había asignado sesenta minutos de descanso al mediodía para comer mis raciones de empleado en la cocina. Sesenta minutos. Era el tiempo exacto que necesitaba para firmar mi sentencia de muerte.

Evadí las cámaras de seguridad del jardín norte caminando pegado a los setos de podosanto. Trepé...

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